Buenos comunicadores en Casvi

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Alumna de 2º E. Primaria votando en las elecciones de Casvi para elegir a la presidenta del curso. Metodología dentro del Bachillerato Internacional
En la Unidad de Indagación “Soy un ciudadano” las profesoras de 2º E. Primaria (Programa PEP del IB), han planteado una actividad en la que sus alumnos han podido vivenciar lo que es un proceso electoral y lo que es la democracia. Lo han hecho desde el inicio hasta el objetivo final que era la elección de un representante.

Con esta actividad los alumnos han trabajado, dentro de nuestra metodología del Bachillerato Internacional, el perfil de buenos comunicadores (elaboración de programas electorales, eslóganes, logotipos, mítines…). También el de reflexivos, a la hora de valorar a quien votar como su representante.

Además, y como conclusión, han demostrado ser responsables y respetuosos, y desarrollar un pensamiento crítico. Este ha sido el resultado.

 

 

Beneficios de ser buenos comunicadores

La capacidad de comunicarse forma parte de las habilidades sociales que nos permiten desenvolvernos de forma eficaz y natural con otras personas. Este es el objetivo fundamental de nuestra metodología del Bachillerato Internacional, presente en nuestro colegio desde los 3 años gracias al Continuo de Programas (PEP, PAI y PD).  Y es que ser un buen comunicador favorece la integración tanto en grupos sociales y laborales; ayuda a reforzar la autoestima y confianza de la personas; y fomenta una mayor seguridad al ser capaces de comunicarse de manera asertiva, defendiendo su opinión y lo que es más importante, respetando las opiniones de las otras personas.

 

Alumna dando un mitin como candidata a presidenta de su curso dentro de la metodología del Bachillerato Internacional

 

¿Cómo ser buenos comunicadores?

  • Lenguaje verbal. Hablar con un tono de voz demasiado elevado o muy bajo. No vocalizar. Utilizar un uso excesivo de muletillas o arrastrar las palabras. Todo esto resta fuerza al mensaje que deseamos transmitir. Es necesario ser concreto, saber realizar pausas, respetar los turnos de palabra y ser inclusivo en el mensaje.
  • Escucha activa. Ser un buen oyente te permite recibir toda la información, procesarla y trabajar con ella. Tanto si es para debatir sobre un tema, responder o solucionar un problema, es básico haber prestado atención al mensaje recibido previamente.
  • Empatía. Ser empático es una de las habilidades sociales más valoradas porque ayuda a entender las necesidades de los demás. Comprender su situación y forma de actuación. Y aunque no estemos de acuerdo con las opiniones de los demás, ser empático ayuda a la hora de enviar un mensaje más claro y efectivo.
  • Amabilidad. Tener una actitud amable favorece que las personas se acerquen y quieran interactuar con nosotros. Para mostrar esta actitud se pueden adoptar sencillos gestos como sonreír, mantener el contacto visual y tener una postura corporal receptiva.
  • Comentarios positivos. Cada vez hay una mayor conciencia a la hora de transmitir los mensajes de forma que tengan una connotación constructiva. Es decir, que refuercen la autoestima y fomenten la superación.

 

Alumnos candidatos a presidentes en las elecciones realizadas dentro de la unidad de Indagación que se ha desarrollado en su curso en Casvi

 

  • Comunicación escrita. Dominarla es cada vez más necesario dado que las nuevas tecnologías han incrementado esta manera de interactuar. Es muy importante cuidar la imagen que transmitimos en mails, redes sociales, contenidos webs, WhatsApps…
  • Comunicación no verbal. Nuestro cuerpo reacciona de forma involuntaria a ciertos estímulos. Por eso, si queremos transmitir que estamos receptivos, debemos mostrar una postura relajada y no realizar gestos bruscos.
  • Confianza. Hay que generarla y transmitirla utilizando simples recursos como mantener un tono firme y seguro, que no tenga connotaciones dubitativas.
  • Mente abierta. Debemos ser conscientes de que puede haber diferentes puntos de vista sobre un mismo hecho y los debemos escuchar sin juzgar. Mantener la mente abierta y flexible favorecerá tener conversaciones más honestas y productivas.
  • Respeto. Todas las opiniones, creencias, ideas y valores deben de ser respetados. A todos nos gusta que nos respete. Pero para que esto suceda también debemos respetar a los demás.
  • Elegir el medio adecuado. Debemos ser reflexivos y saber qué forma de comunicación utilizar en cada momento. Debemos valorar a quién nos queremos dirigir y sobre qué queremos hablar.